Asertividad y autoestima

La asertividad no es sólo saber decir sí o no en el momento adecuado, aunque esto sea una parte importante. También es reconocer y expresar los sentimientos, tomar decisiones, actuar sin ser agresivo con los demás y hacerse responsable de nuestra conducta y sus consecuencias.

Las personas que no se comportan de forma asertiva no se sienten libres para comunicarse ni manifestar sus opiniones. Son pasivas y dejan pasar sus oportunidades por miedo o indecisión. No se respetan a sí mismos ni a los demás. Todo esto hace que su autoestima vaya disminuyendo y perjudica a sus relaciones con los demás.

Por el contrario, las personas asertivas tienen una alta autoestima y unas buenas relaciones con los otros. Vamos a ver cómo se comporta una persona asertiva para poder compararlo con nuestro comportamiento:

  • Es capaz de tomar decisiones razonadas. No decide basándose en el miedo a qué pensarán los demás.

  • Define el problema, busca diversas soluciones y las valora antes de tomar una decisión.

  • Es capaz de asumir la responsabilidad por sus acciones.

  • Se siente capaz de enfrentarse a los problemas.

  • Tiene relaciones de igual a igual con los demás y se comunica abiertamente.

  • Defiende sus derechos, opiniones y sentimientos pero sin negar los derechos de los otros.

Todos estos comportamientos hacen que la persona se sienta más segura de sí misma, mejoran las relaciones con los demás y aumentan la autoestima.