Si el niño no ha desarrollado un adecuado sentido de pertenencia, tendrá más dificultades a la hora de integrarse en un grupo y establecer relaciones sociales, lo que hará que no se sienta valorado y querido y provocará que su autoestima sea más baja. Vamos a comentar una serie de medidas encaminadas a facilitar dicho sentido de pertenencia:
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El niño debe sentir que sus ideas y opiniones son valoradas. Por ello, las tomaremos en cuenta primero dentro de la familia y, una vez que el niño va adquiriendo confianza, le animaremos a que haga lo mismo en otros ambientes (colegio, grupo de amigos…)
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Debemos explicarle al niño que está en su mano el ser aceptado por los demás. Habrá que comentarle sus habilidades y capacidades para que se dé cuenta de que no es menos que nadie y que tiene todo lo necesario para ser aceptado. Esto hará que pierda el miedo a relacionarse.
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Crea situaciones en casa en las que el niño pueda tomar decisiones para que deje de tener miedo o vergüenza a expresar sus ideas.
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Busca actividades en las que el niño destaque y haz que las practique para que pueda sentir que hay cosas que se le dan bien y grupos en los que será apreciado. Por ejemplo, si el niño es ágil, puedes apuntarle a algún deporte. Si por el contrario es creativo, busca alguna actividad extraescolar que le permita desarrollar esa creatividad.
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Haz saber a tu hijo que en casa es aceptado por ser quien es y que no dejaréis de quererle haga lo que haga. Esto hará que sienta menos ansiedad y miedo y lo generalizará a otros ambientes.
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Habla con tu hijo y anímale a expresarse sobre todas las cosas que para él son importantes (sus juguetes, sus amigos, sus peleas con los amigos, sus estudios…). No le juzgues y ponte en su lugar. Aunque algunas cosas puedan parecerte tonterías sin importancia, recuerda que para él sí la tienen.
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Intenta fomentar la cooperación en lugar de la competitividad. Busca juegos y actividades para desarrollar en grupo.